Teléfonos: 93 676 37 84 – 629 022 364 – 609 736 939 sexologa@marianponte.com
marian ponte miedo al ridículo

¿Miedo al ridículo?

Blog, Prensa, Revista Mía 06 Oct 2017

Permanecer callado en una reunión o morderte la lengua por miedo a que tus palabras puedan causar la risa al resto… ¡Aprende a superarlo!

Colaboración de Marian Ponte para la Revista Mía- por Macarena Orte
  

¿No te quieres? Necesitamos ser aceptados. Solo así crecemos seguros en nuestro entorno. “La relación con nuestros padres en la infancia y la manera en que nos educaron serán vitales para sentirnos bien con nosotros mismos en la edad adulta”, explica la sexóloga Marian Ponte. Si ha habido inestabilidad familiar, situaciones dolorosas, abandono o desprecio cuando éramos pequeños es muy probable que nuestra autoestima se vea mermada con el paso de los años y nos preocupe demasiado el qué dirán. El miedo al ridículo implica carencias personales, fobias y distorsiones en nuestra manera de pensar. Nos sentimos inferiores a los demás y consideramos (sin fundamento) que nuestras acciones son (o pueden ser) objeto de burla. ¿Cómo lidiar con estos fantasmas que nos impiden ser naturales? Todo dependerá de la profundidad de nuestros complejos. Si llega a afectar a nuestro día a día e impide que nos relacionemos con las personas que nos rodean, quizá necesitemos ayuda profesional. Pero también podemos mejorar nosotros mismos transformando el dolor en aprendizaje con estas pautas.

Todos necesitamos formar parte de un grupo. Compaginamos sentirnos diferentes con querer identificarnos con una tribu.

CONÓCETE A TI MISMO

Averigua de dónde viene. Muchas experiencias han marcado tu forma de percibir las cosas, revísalas para superarlas y que el pasado no esté en tu presente.

NADIE ES PERFECTO

Acepta que no puedes gustarle a todo el mundo y que los demás no están todo el día analizando ni enjuiciando lo que haces.

DIFERENTES ÉPOCAS

Anota todas las creencias que sueles tener o que se te pasan por la cabeza. Recuerda en qué épocas se crearon y descubrirás que fueron en momentos difíciles para ti donde no te sentías con seguridad, aceptación y amor. Crea otra forma de pensar que se ajuste más a tu presente y da carpetazo a las anteriores para poder disfrutar más.

AUTOCRÍTICA

Haz un plan para tratarte con más respeto. Cuanto más te quieras mayor será la aceptación que infundas a los demás.

CAMBIA EL CHIP

“Muchos de nuestros periodos infantiles han podido quedarse trabados en momentos que fueron difíciles: hoy usamos las mismas estrategias que en su momento tuvieron sentido, pero que hoy nos entorpecen para poder vivir con libertad, amor y bienestar con nosotros mismos y con quienes nos rodean”.

BUENOS AMIGOS

Acércate a aquellas personas que te aprecian y valoran y que te empujan para mejorar. Pídele a tus amigos que te ayuden a sentirte menos ridículo y pregúntales qué creen que puedes cambiar.

PONTE RETOS

Fíjate objetivos y metas que sean realistas, que se adapten a la situación en la que te encuentras y te permitan poco a poco y sin presión mejorar y superar tus miedos.

APÚNTATE A CLASES

De teatro, de baile o para aprender a hablar en público. Te ayudarán a integrarte con los demás y sentirte más libre para expresarte.

APRENDE DE TUS ERRORES

Transforma tus puntos flacos en destreza, habilidad, nuevos hábitos y sabiduría.

DISFRUTA EL PRESENTE

Revisa las distorsiones de pensamiento que puedes tener. Muchas veces recordamos situaciones que no se adaptan a la realidad tal como fue. Olvídate de los malos momentos pasados y afronta la vida con optimismo.

PIDE AYUDA

Si te pasas muchas horas intentando manejar la situación sin conseguirlo y sientes mucho pánico o temor y sufres por ello, lo más adecuado es que acudas a terapia.

 

‘BUSCA EN EL PASADO PARA ENTENDER EL PRESENTE’

“Hemos de tomar conciencia de que el miedo al ridículo tiene en su base la angustia a ser rechazado. Necesitamos reparar nuestras heridas, asumir nuestro dolor, ver las cosas que nos afectaron y reparar en el presente todo el daño que nos produjeron mirando hacia delante, haciendo autocrítica y disfrutando de la vida con confianza”.